lun
16
ago
2010
Hemos llegado al centro capilar para someternos a una exhaustiva y personalizada revisión a fin de que dictaminen los motivos exactos de que en los últimos tiempos estemos perdiendo nuestro cabello de una forma anormal, somos conscientes y estamos ilusionados (dentro del dolor que nos causa nuestra repentina calvicie) ante la posibilidad de realizarnos una intervención que revertirá esa calvicie, especialmente estamos ilusionados porque hemos escuchado que existe una solución como el injerto capilar que nos dará unos resultados permanentes y seguros, y además que nos darán un aspecto natural a nuestro cabello. Eso y saber que estamos en buenas manos nos ilusiona y tranquiliza, pero no podemos dejar de hacernos y repetirnos la siguiente pregunta, ¿podríamos haber hecho algo para evitar la perdida de cabello?, ¿somos responsables de ello?
Culpables no, responsables en algunos casos si.
La respuesta que se nos presenta no es fácil, es decir deberemos realizar ese análisis personalizado de nuestro cabello para saber cual es el motivo de nuestra anómala perdida de cabello, por supuesto si la causa es genética podemos decir que no tenemos ninguna incidencia directa sobre la perdida del cabello, más allá de “maldecir” a nuestros antepasados por habernos dejado tan maravillosa herencia, pero bromas aparte, también es bien cierto que en otros casos (e incluso en estos de índole genética) si bien en pocos casos nosotros podremos ser los desencadenantes directos de la calvicie, si que podemos tener costumbres, hábitos u otros factores que influyan decisivamente como factores no desencadenantes pero si agravantes de nuestra calvicie, ¿cuales son?, veámoslos.
Motivos agravantes.
Evidentemente los factores que pueden agravar la perdida de cabello por nuestra parte con referentes al trato que le damos al mismo, trato en sus distintas vertientes, así pues en agravar o no nuestros problemas capilares puede afectarnos desde realizarnos peinados muy agresivos (demasiadas pasadas) o formas de pelo que se alejen de su forma natural, así como el uso indiscriminado de productos de fijación, de tintado de nuestro cabello o simplemente de materiales que afecten de una u otra manera a nuestro cabello como por ejemplo las pinzas o los rulos. Tanbien serán factores agravantes de las problemáticas de nuestro cuero cabelludo todas aquellas relacionadas con una exposición ambiental a determinadas situaciones ambientales o también las relacionadas con un rascado excesivo por nuestra parte del cuero cabello a raíz de otros problemas que podamos tener y que nos produzcan picores, como por ejemplo dermatitis.