Un trasplante capilar o de pelo como ya podrá imaginar y como su propio nombre indica no es otra cosa que quitar cabello existente en una zona sana e implantarlo en una zona que hubiese tenido y que lo haya perdido por múltiples causas.
Descripción detallada del procedimiento:
Como el decir que el trasplante capilar es quitar cabello de un sitio para ponerlo en otro técnicamente es cierto pero es muy simplista procedamos a hacer una exposición más detallada del procedimiento del trasplante capilar:
La tipología de hombre para someterse al trasplante capilar responde a un tipo determinado (que no único de patrón), este patrón no es otro que el hombre que ha perdido su cabello desde la frente y toda la parte superior de la cabeza desde justo por encima de las orejas dando lugar al patrón de calvicie comúnmente conocido como de “herradura”.
Las causas de la “calvicie de la herradura” puede tener muchos origenes pero comúnmente va asociado a causas hereditarias y el responsable en gran medida es el exceso de producción de una hormona masculina denominada dihidrotestosterona o DHT, este exceso anómalo y descontrolado de esta hormona produce ataques a los folículos pilosos evitando así que los nutrientes vitales lleguen a cada pelo provocando en su conjunto que se detenga el crecimiento del cabello en el área afectada. Uno de los errores comunes que se cometen sobre lo dicho es creer que el problema se encuentra en el pelo cuando técnicamente no es así, lo que se daña es el folículo piloso y como consecuencia “muere” el pelo individualmente y como que se produce en una área decimos que muere el cabello (el conjunto de pelos que han muerto a causa del daño de sus respectivos folículos pilosos), huelga decir que hay una parte denominada de “cabello resistente” que es la parte de atrás y lateral de la cabeza, la que da forma de “herradura” o de “franja” y que habitualmente en esta zona los folículos pilosos resisten adecuadamente y el pelo y el cabello en su conjunto siguen desarrollándose con normalidad.
Y es de esta zona “sana” (donde el pelo aunque lo saquemos seguirá desarrollándose con normalidad) desde donde se sacan en forma de injertos (un grupo de pelos) para ser implantados en el área afectada por la calvicie. El objetivo es que una vez implantados estos pelos en sus nuevas ubicaciones estos comiencen a desarrollarse con normalidad.
Básicamente podemos decir que a efectos del trasplante su cuero cabelludo se puede dividir en dos partes:
No hemos de tener miedo a que el pelo recién implantado no se comporte adecuadamente en su “nueva” localización, es decir que una vez implantado repitiese el patrón de la zona calva y el también muriese, este efecto no se produce pues el mismo viene “programado” para actuar y comportarse tal y como lo hacía cuando estaba situado en su situación original, es decir en la que después se convertiría en la zona donante, a este efecto se le llama “efecto de dominación de los donantes”. Pero tampoco nos debe de extrañar si para lograr estos efectos beneficiosos deseados se requiriese de más de una intervención.
Como podemos imaginar este método tiene un gran éxito en la mayoría de pacientes pero existe un pequeño porcentaje de pacientes que no reciben de este método los resultados esperados, ello puede ser debido a factores como el tipo de calvicie presente según la escala de Hamilton-Norwood) o los motivos de la futura calvicie, el tipo de pelo (fino, rizado, etc.) o el contraste de color entre la piel y el pelo por poner unos ejemplos.