La prueba de fox se realiza durante el trasplante de unidades foliculares para comprobar si un paciente es apto para ser intervenido por el procedimiento de la extracción directa. Esta
comprobación se realiza para evaluar si los folículos pilosos son aptos para su retirada e implantación directa sin causarles daños. Esta prueba se realiza por medio de una biopsia de los
folículos pilosos donde a través de su examen se comprueba si son idóneos o no para efectuar dicha extracción directa.